¿Qué es el diseño de productos y servicios?

Hablamos de algo más que simple estética

5 minutos de lectura

29 de Junio del 2020

Existen infinidad de definiciones acerca del significado de la palabra producto y servicio, pero aquí van nuestras favoritas: un producto es cualquier cosa que puede ofrecerse al mercado y que sea capaz de satisfacer un deseo o una necesidad; por otro lado, se define como servicio la aplicación de competencias especializadas como conocimiento o habilidades a través de acciones, procesos, y actuaciones para el beneficio de terceros. Estas no se tratan de verdades absolutas, como hemos dicho antes, hay miles de definiciones diferentes, no obstante, creemos que son un fiel reflejo de la realidad.

Hoy en día, debatir entre productos y servicios no tiene tanto sentido, por lo que desde ai!ene, preferimos centrarnos en hablar sobre experiencias (B2C) o soluciones (B2B) que podemos ofrecer mediante el diseño. Entendemos el diseño (ya sea de productos o de servicios) como una manera de ver cada problema que nos rodea como una oportunidad para mejorar nuestro día a día. Para esto, aprovechamos el conocimiento técnico de las empresas y lo complementamos con conocimiento experto sobre estética y usabilidad. Gracias a ello conseguimos diseñar productos y servicios que (1) funcionan bien (2) son fáciles de usar y (3) responden a las necesidades de los clientes.

"El diseño es hacer frente a un problema de manera consciente"

Aunque existen muchas metodologías y formas de diseñar, no son procesos fijos que haya que seguir a rajatabla, de hecho, dependen mucho de la realidad de cada organización. Aquí es dónde está la magia, ya que ningún proyecto acaba con la primera idea que nos viene a la cabeza; esta sigue un proceso cambiante en la que se parte de una primera idea (si es que la hay) que se va refinando poco a poco hasta llegar a la solución final. Suena fácil, ¿verdad? No te vamos a engañar, la realidad no dice lo mismo, pero para ayudarte con eso, te damos unas pequeñas pinceladas sobre las cosas a tener en cuenta para diseñar productos y servicios que, seguro, te sirven de gran ayuda:
      El diseño no es estética: Aunque comúnmente caigamos en el error de creerlo, el diseño no depende de nuestros gustos, trata sobre buscar una solución a un problema. Desde luego que puede venir acompañado de una estética agradable, una gran facilidad de uso, una gran funcionalidad, y una larga lista de etcéteras. Pero no hay que olvidarlo, la estética es un complemento del diseño, no al revés.
      Hay que prestar atención al uso que hacen los usuarios de tu producto/servicio: Aunque nos duela reconocerlo, no somos nuestros usuarios, por lo que resulta un error decidir por ellos. El objetivo es conseguir conocerlos, saber qué es lo que realmente necesitan, qué les gusta, qué no, etc. sólo de esa manera se consigue diseñar productos y servicios por los que estén dispuestos a pagar.
      Buscar los puntos rojos: Durante la Segunda Guerra Mundial, los Aliados mapearon los agujeros de bala en aviones que fueron alcanzados por fuego nazi. Buscaban fortalecer a los aviones, reforzar áreas fuertemente golpeadas por artillería enemiga, para poder resistir aún más esos embates. Su pensamiento inmediato fue reconstruir y reforzar las áreas del avión que tenían más puntos rojos (o que recibían más balas). En teoría, se trataba de una conclusión lógica, aunque gracias a Abraham Wald, se llegó a una conclusión diferente: los puntos rojos sólo representaban el daño en los aviones que llegaron a casa. La áreas que realmente deberían reforzar, eran los lugares donde no había puntos, porque esos son los lugares donde el avión no sobreviviría al ser golpeado.

A lo que queremos llegar con esto es lo siguiente: busca los puntos rojos centrándote en las zonas que requieren un cambio o ser reforzadas (restyling de la gama de productos, servicios al cliente, diseño de nuevos productos y servicios, etc.), analiza cómo se comportan tus usuarios (identifica qué necesitan y qué puedes aportarles que tus competidores no), y busca soluciones a sus problemas.

Ahora sólo queda ponerse en marcha y trabajar.

¿Todavía no nos sigues?